
De un recipiente destrozado
Dios. Dios. Dios.
8 de un vaso roto
El niño que hacía ollas.
Era como un joven dios esculpido en arcilla.
El primero en crear una persona con arcilla.
Lo llamaba Dios. Dios y Dios estaban enfrascados en una crisis de identidad, sin saber a quién pertenecían los pensamientos de quién. A veces iba muy rápido y otras muy lento con la gente, según la historia que cada uno creaba para Dios en la Tierra.
Cada uno con su pequeña pieza del rompecabezas. Se esfuerzan por enseñar a sus "personas", pues cada una tiene su propia importancia única en la historia de Dios. Que si resuelven su enigma de dos piezas, también llegarán a ser como ellos.
A partir de ahí, otros dioses se unieron buscando crear otros dioses para descubrir la identidad de Dios.
El poder reside en los números
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