Reina



Bellica
Consejos:
Bells debería enseñar cómo hacer nudos o trabajar con ellos para encontrar el mejor nombre de tipo de nudo: matriz doble de pera
Decide hacer un nudo adicional para lograr un agarre diferente, una sujeción firme, exclusiva para los dedos y para girar.
La cuerda puede ser de cualquier longitud, una más corta ayuda a los dedos, una más larga a los brazos y las piernas, una de longitud media.
1-3 campanadas según lo recomendado
Volver a atar la cuerda caída si es necesario.
También puedes atar hilos rotos para hacer una cuerda nueva; es como un material parecido al hilo rústico...
PRÓXIMAMENTE FOTOS.
Observe el movimiento regular,
hazlo único–
El juego de la reina
– Queen es un deporte de movimiento, sonido y estilo; una danza de caos y lucha.
Los músicos hacen girar las campanas con una postura equilibrada, combinando ritmo, postura y balance para expresar maestría. Cada giro es una declaración; cada tañido de la campana refleja su intención.
No hay reglas estrictas, solo fluir.
Ya sea que estés entrenando la precisión, descubriendo nuevos trucos o simplemente moviéndote al ritmo, Queen recompensa tanto la creatividad como el control.
Queen tiene muchas variantes; cada una es un mundo aparte:
Reina Infinita: una resistencia meditativa, el balanceo sin fin.
Posture Queen: sobre gracia, alineación y control corporal.
Reina de Batalla: cuando dos jugadores se enfrentan, intercambiando patrones y energía.
Trick Queen: descubriendo nuevas formas de balancear, girar o sincronizar las campanas.
Dance Queen: donde el swing se convierte en coreografía — arte escénico en movimiento.
Cada versión celebra tu capacidad de adaptación y transformación, desde la quietud hasta el espectáculo.etc., etc., etc.
Atrévete a reír, experimentar y actuar sin miedo.
Queen se trata de conectar contigo misma: con tu humor, tu audacia, tu ritmo.
No es solo un deporte; es un reflejo de cómo eliges vivir la vida: lúdica, desafiante, libre.
El espíritu de la reina
En su esencia, Queen trata sobre la devoción, no a ganar, sino a estar presente.
Es el equilibrio entre rendición, fuerza y tontería.
Una representación sagrada del movimiento, donde muestras a la Reina convirtiéndote en protector, intérprete y fugitivo que busca salvar su propia vida.
Es una práctica, un ritual y una rebelión, todo a la vez.

